¿Es necesario tener una airfryer en casa cuando ya hay un horno?
- Algunas personas cuentan con una airfryer por su rapidez, el menor consumo en preparaciones pequeñas y la posibilidad de resolver desde el desayuno hasta la cena, mientras que otras la consideran innecesaria si es que se cuenta con un horno en casa. Una experta de la industria cuenta cuáles son las principales diferencias y si es realmente conveniente tener una.
Abril, 2026.- Un 26% de los hogares cuenta con una freidora de aire en Chile, con un crecimiento sostenido que se estima alcanzará los USD 2.000 millones en ventas hacia el 2032, según Data Bridge Market Research 2025. Lejos de desplazar por completo al horno tradicional, la airfryer se está consolidando como un electrodoméstico complementario dentro de la cocina del hogar.
Karin Stoiber, Marketing Manager Hispanic de Philips Hogar Chile, cuenta que “este crecimiento se explica por la transformación en los hábitos cotidianos, donde hoy se privilegian equipos que optimizan tiempo y consumo energético, además de permitir preparar diversas recetas en un solo uso”.
En ese escenario, la principal diferencia frente al horno convencional está en la practicidad cotidiana. Mientras el horno suele reservarse para preparaciones más grandes o puntuales, la airfryer ha ganado terreno en comidas de todos los días gracias a su menor tiempo de precalentamiento, formato compacto y capacidad para cocinar porciones pequeñas o medianas con mayor rapidez.
“Una de las claves está en la multifuncionalidad. Hoy ya no se busca solo freír sin aceite, sino también contar con un equipo versátil que permita hornear, asar, recalentar, tostar o incluso deshidratar, adaptándose a distintas rutinas familiares”, comenta Stoiber.
Esa versatilidad se refleja especialmente en recetas de alta rotación dentro del hogar, como papas fritas, verduras asadas, pollo, pescado, snacks, empanadas, tostadas o incluso frutas deshidratadas. En este tipo de preparaciones, la circulación uniforme del aire caliente permite lograr dorado parejo y textura crujiente en menos tiempo y sin supervisión constante, gracias a sus temporizadores inteligentes.
Uno de los factores que más pesa en la decisión de compra es precisamente la reducción en los tiempos de cocción. En promedio, este tipo de equipos puede acortar entre un 20% y un 40% el tiempo frente a un horno tradicional, una diferencia relevante para familias activas, personas que trabajan desde casa o quienes necesitan resolver comidas rápidas durante la semana.
A esto se suma un uso energético más eficiente en recetas pequeñas, ya que evita calentar un espacio mayor como el del horno convencional. Por eso, en la práctica, ambos electrodomésticos hoy cumplen roles distintos: la airfryer se posiciona como apoyo diario, mientras el horno mantiene su utilidad para preparaciones de mayor volumen.
En esa línea, modelos tipo horno como la Philips Airfryer Oven Serie 5000 han impulsado aún más esta tendencia al incorporar múltiples modos de cocción, accesorios para hacer más de una receta a la vez y funciones pensadas para extender su uso a desayunos, almuerzos, cenas y snacks.


