Embalses más llenos y un posible Desierto Florido más intenso: El lado positivo de las lluvias históricas
- Las intensas precipitaciones afectaron especialmente al norte chile del país dejaron damnificados y provocaron importantes daños, concentrándose con especialmente fuerza en la Provincia de Huasco, en la Región de Atacama. En tanto, en la Región de Coquimbo las lluvias marcaron récords para un invierno, superando los 250 milímetros en diversas localidades del interior.
Si bien las consecuencias de los sistemas frontales han sido complejas para miles de personas, el fenómeno también podría generar algunos efectos positivos para los ecosistemas y la disponibilidad de agua.
La doctora en Ecología y académica del Centro de Estudios Territoriales de la Universidad de los Andes (Uandes), Cynnamon Dobbs, explica que “las precipitaciones registradas en Atacama favorecen la aparición del desierto florido, porque humedecen el suelo y aportan el agua mínima que necesitan las plantas para florecer. Sin ese aporte hídrico, el fenómeno simplemente no ocurre”.
No obstante, advierte que un mayor volumen de agua no necesariamente garantiza una mejor floración: “Un exceso de precipitaciones también podría afectar el proceso, ya que el agua puede movilizar o ‘lavar’ los bancos de semillas presentes en el suelo, disminuyendo las posibilidades de una floración normal.“
Embalses más llenos
Además del posible impacto sobre el desierto florido, las lluvias también podrían generar beneficios para la disponibilidad de recursos hídricos. “El principal efecto positivo es la recarga de los acuíferos, además de la recarga de embalses, lo que también favorece la disponibilidad de agua potable”, indica Dobbs.
La académica de la Uandes también indica que, gracias al evento meteorológico, hay posibilidad de que se presencia mayor flora en algunas zonas del norte del país: “Tras estas lluvias es probable que emerjan especies herbáceas y que los cerros presenten una mayor cobertura vegetal”.


