Arancel de Trump a Chile: ¿Qué impacto tendrá y qué productos podrían quedar fuera del cobro?
- Estados Unidos comenzó a aplicar un gravamen de 12,5% a parte de las importaciones chilenas, en el marco de una decisión que también afecta a otras 59 economías. Washington cuestionó las normas de esos países para impedir el ingreso de bienes elaborados mediante trabajo forzoso.
La medida alcanza a envíos como salmón, frutas, vino y manufacturas de madera. En cambio, el cobre y otros insumos minerales estratégicos quedaron fuera del recargo.
Maximiliano Villalobos, investigador del Centro de Estudios Financieros de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que la cifra debe ponerse en perspectiva, ya que los productos nacionales igualmente habrían enfrentado un porcentaje inicial.
“Incluso si Chile hubiera cumplido plenamente con las exigencias de Estados Unidos, sus productos habrían quedado sujetos a un arancel base de 10%. Por tanto, el costo adicional asociado a esta resolución es de 2,5 puntos porcentuales y no de 12,5 puntos”, señala.
A esto se suma la exclusión de materias primas relevantes para la industria, la defensa y el desarrollo tecnológico estadounidense. Según Villalobos, ese factor reduce considerablemente la exposición total del país.
Salmón y frutas en la negociación
El economista sostiene que el escenario aún puede cambiar. El principal desafío del Gobierno será desplegar una defensa técnica y diplomática que permita liberar nuevas mercancías, con prioridad en la industria salmonera y los principales envíos frutícolas.
En el caso del salmón, Villalobos que la oferta chilena es distinta de la producción de Alaska y no necesariamente compite de forma directa. Respecto de la fruta, la diferencia de estaciones permite abastecer al mercado norteamericano cuando su disponibilidad interna es menor.
“Es razonable esperar que, mediante una negociación bien sustentada, otros productos puedan incorporarse gradualmente al listado de exenciones”, afirma.
De este modo, de avanzar esas gestiones, el efecto se concentraría en las exportaciones no mineras que continúen afectas. Aunque en conjunto representan una parte relevante de los despachos hacia Estados Unidos, cada producto constituye individualmente una fracción reducida de la canasta exportadora nacional, menciona.
“Es plausible esperar que el impacto económico agregado sea acotado. En este contexto, la prioridad inmediata debiera ser negociar la incorporación de la industria salmonera y de las principales exportaciones frutícolas al listado de bienes exentos”, concluye el investigador de la Uandes.


