Un Gobierno de unidad
Por Patricio Urquieta García
Gobernador de la Provincia del Huasco
En marzo de 2018, el Gobierno del Presidente Piñera recibió un país con el doble de la deuda pública que dejó el 2014; con el crecimiento económico promedio de 1,7%, el más bajo desde el año 1990; con más desempleo, y en especial en la provincia del Huasco con un 10,5% de desocupación, lejos del 5,9% con el que se entregó.
No hay duda. La situación económica en Chile y Atacama requiere de toda nuestra atención y compromiso. Atrás quedaron los pronósticos de brotes verdes, aires primaverales, o la mala pata que señaló el Gobierno anterior. Hoy nos corresponde arremangarnos las mangas, y trabajar unidos con la seriedad y la nobleza que exige nuestro país, más allá de nuestras diferencias políticas, porque Chile lo hacemos todos.
La austeridad, la pertinencia y la transparencia son valores de la gestión del Gobierno del Presidente Piñera. Los recursos públicos pertenecen a todos los chilenos, y necesitamos apretarnos el cinturón porque Chile no puede seguir endeudándose de la manera en que lo hizo en estos últimos 4 años. Los chilenos desean y merecen que los recursos públicos sean gastados donde corresponde, necesitan saber que cada peso gastado es un peso invertido en la verdadera realización de nuestro país.
Queremos un Chile que trate mejor a la gente en todo su ciclo vital. En el corazón del programa de Gobierno están nuestros niños, los adultos mayores, y la clase media. Por eso el Presidente Piñera ha tenido una especial preocupación por la creación de empleo, por la seguridad ciudadana, por la calidad de la educación y la salud, y por las pensiones. Vivimos una segunda transición, la que nos llevará al desarrollo, y esperamos concluirla en 8 años.
Los chilenos pueden estar tranquilos. El Gobierno del Presidente Piñera hará todos sus esfuerzos por crear una sociedad de oportunidades, para que todos puedan progresar según sus talentos y méritos; una sociedad de seguridades, para que todos puedan vivir con dignidad cuando pasen por momentos difíciles; y una sociedad libre, donde cada uno sea protagonista de su propia vida.


