Mesa de Mujeres Rurales e Indígenas de Atacama destaca su trabajo territorial y proyecta nuevos desafíos para fortalecer a las comunidades
- Con una activa participación de dirigentas y representantes de servicios públicos, se desarrolló una nueva sesión de la Mesa de Mujeres Rurales e Indígenas de la región de Atacama, instancia que desde el año 2001 se ha consolidado como un espacio clave para visibilizar, fortalecer y promover el desarrollo integral de las mujeres en los territorios rurales e indígenas.
Durante la jornada se relevó el rol histórico de la mesa como un espacio de encuentro, diálogo y articulación, que ha permitido avanzar en iniciativas concretas orientadas a mejorar la calidad de vida de las mujeres y sus comunidades, incorporando un enfoque territorial y de género en las políticas públicas.
En la instancia, la Secretaría Regional Ministerial de la Mujer y la Equidad de Género presentó las principales brechas de género que persisten en los territorios rurales, junto con los ejes estratégicos que orientarán el trabajo en el próximo periodo, reforzando el compromiso institucional con la equidad, la autonomía y el bienestar de las mujeres.
Asimismo, se destacó el trabajo desarrollado durante el periodo 2022–2025, el cual ha impulsado acciones relevantes en distintos ámbitos. En materia de prevención de violencias de género, se realizaron capacitaciones a organizaciones rurales, campañas de sensibilización y difusión de derechos. En relación con el cambio climático, se promovieron espacios de reflexión y formación, incluyendo congresos, talleres y acciones comunitarias que reconocen el impacto diferenciado de la crisis climática en la vida de las mujeres rurales.
En el ámbito económico, la mesa ha contribuido al fortalecimiento de la autonomía de las mujeres mediante la promoción de la asociatividad, el acceso a espacios de comercialización, la difusión de programas de apoyo productivo y el desarrollo de capacidades técnicas. A ello se suma el impulso a iniciativas que promueven la participación social y el liderazgo de las mujeres, así como la preservación de tradiciones, saberes y prácticas propias del mundo rural.
De esta forma, la Mesa de Mujeres Rurales e Indígenas de Atacama continúa consolidándose como un espacio fundamental para el reconocimiento del aporte de las mujeres al desarrollo sostenible de la región, proyectando nuevos desafíos para el periodo 2026–2028, con foco en el fortalecimiento de sus derechos, su autonomía y su participación activa en los territorios.
“Esta mesa es muy importante para nosotras, porque nos permite compartir nuestras experiencias, aprender unas de otras y también visibilizar el trabajo que hacemos día a día en nuestros territorios. Aquí sentimos que nuestra voz sí es escuchada y que podemos aportar al desarrollo de nuestras comunidades”, señaló Rosario Gomez Inostroza, integrante de la Mesa.
Por su parte, la Directora Regional de INDAP Paola Torres Gonzalez destacó que “el trabajo que se desarrolla en esta mesa refleja el compromiso y la fuerza de las mujeres rurales e indígenas de Atacama. Como institución, valoramos profundamente este espacio, porque permite fortalecer sus capacidades, reconocer su rol productivo y avanzar hacia un desarrollo más inclusivo y sostenible”.


