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Consternación en Chañaral por la inesperada partida de Gustavo Tapía Sánchez

¡Adiós Tabito!

En muchas ciudades del país y el extranjero, ha calado hondo el fallecimiento del ingeniero civil, Gustavo Tapia Sánchez, que a los 45 años de edad murió en forma trágica. … Es que la vida que es tan bella, a veces por causas misteriosas castiga con las mayores tristezas.

Gustavo, que tenía 45 años de edad, en base a su esfuerzo personal, su calidad como persona, le permitieron triunfar en la vida. Era una persona generosa que había convertido en una inmensidad su hogar, disfrutaba de la vida en familia y por mucho que fuera su trabajo, dedicaba tiempo a sus tres hijos, un adolescente y dos niñas, preocupándose de sumar felicidad a quienes tanto amaba. 

Gustaba de viajar por Chile y otros países, ir con su grupo familiar a muchos lugares bellos y no olvidar su tierra chaañaralina. Amaba hasta la inmensidad a sus padres, Gustavo Tapia, infancia – juventud- adolescencia, fue ampliamente conocido en nuestra ciudad por su compromiso con la cultura y en su juventud con el deporte, además integrante de varias entidades estudiantiles y de la comunidad.

El papá de Tabito es nuestro colega, Gustavo Tapia Donoso, ligado al arte, la cultura y la historia, principalmente. Su madre, Mónica Sánchez, llegó con su familia en la adolescencia y se enraizó en nuestro puerto; el grupo familiar original lo completa su única hermana, Paola, educadora de párvulos, que trabaja en Santiago.

Gustavo, hijo, brillante en sus estudios universitarios, ingeniero comercial en electrónica, con post grado en el extranjero, recién titulado, destacó en grandes empresas de la minería, y al momento de su muerte, ayer, 14 de mayo, era gerente de una importante área en Codelco-Andina.
Muy amistoso y con simpatía innata, jamás olvidaba a sus amigos, y cuando le veíamos no era el gerente, era el amigo Tabito Tapia.

Uno de los gestos bellos que lo retratan es que hace algunos meses organizó un tour con trabajadores de Codelco, que hicieran un recorrido junto a sus padres, algo bastante inédito. Junto a Gustavo, padre, tuvieron días de ensueño.

Hace menos de una semana, Gustavo, el papá, estaba en Presencia y le llamó su hijo, con la alegría de siempre. La felicidad era cierta, pero el destino, a veces tan cruel, una vez más se ensañó y hoy está en los lares de la eternidad… Somos demasiados a quienes nos ha dolido tan repentina partida
¡Adiós, Tabito, que Dios te tenga en su reino!

Fuente: Presenciaexpress