Día del comercio

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Como Gobierno y como país tenemos la misión de transformar a Chile, antes de que termine la próxima década, en el primer país de América Latina que logre conquistar el desarrollo y derrotar la pobreza. Y para esto, las pequeñas y las medianas empresas – que son las protagonistas de las regiones – juegan un rol fundamental.

Para que las pequeñas y medianas empresas puedan crecer, necesitan oxígeno. Y el oxígeno de las pequeñas y medianas empresas es el financiamiento.  Hoy, muchas pequeñas y medianas empresas son o han sido víctimas del pago tardío, es decir, entregan sus bienes y servicios, que con esfuerzo producen y, sin embargo, no reciben el pago en forma oportuna. Y eso frena su capacidad de crecer y desarrollarse. Son víctimas de un pago tardío de sus facturas por parte de otras empresas, normalmente más grandes, y también por parte del Estado de Chile.  Es un problema de principios: las relaciones entre una empresa y sus proveedores debieran regirse por los principios del respeto a la libre competencia, la buena fe y la lealtad entre las partes.

Por eso el Gobierno del Presidente Piñera impulsa el proyecto de ley (que ya está en tramitación) que pone el límite de 60 días para el pago de la factura. Y para que sea eficaz esa ley, se requieren otras modificaciones a otros cuerpos legales o reglamentos. Primero, establecer la obligación de la emisión electrónica de la guía de despacho; segundo, limitar el cambio del valor original de la factura, una vez transcurridos 8 días desde su aceptación por el comprador, brindando certeza en el plazo y en el monto de la factura; tercero, a partir del día convenido -y no más de 60 días -, la factura devengará intereses; cuarto, el uso del crédito fiscal del IVA sólo será posible a partir del momento en que la factura esté pagada; quinto, generar información pública sobre el comportamiento de pago de las empresas; y sexto, modificar las condiciones para el otorgamiento del Sello ProPyme.

Ello, junto a la Agenda Proinversión y la Oficina GPS -Gestión de Proyectos Sustentables-, va a permitir que la reactivación económica que tanto necesita Atacama,  regrese y nos convierta en una tierra de oportunidades para todos.