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¿De qué forma participo en política?

¿De qué forma participo en política?

Columna de Opinión de Paula Guerrero Zaro, Ingeniero Civil Industrial

Durante 18 años participé en un partido político; cuando me inscribí lo hice por convicción porque creía que se podían realizar cambios significativos. En aquellos tiempos lo lideraban dos Albertos (uno de ellos era mi padre) después vinieron otros personeros, algunos de los cuales conozco, a otros no tanto. En el transcurso fui apoderada de mesa innumerables veces, también, vocal, participaba en una que otra reunión. En esos tiempos venían personeros de la política nacional a realizar talleres de lideres políticos los cuales valoré en su oportunidad. Ha pasado el tiempo y ya no milito en ningún partido, soy independiente. Trabajé en el Gobierno de Sebastián Piñera, participando y desarrollando variados temas, llegué por una posibilidad que se dio al ingresar como analista territorial, dejando una trayectoria de 8 años en mi querida alma mater la Universidad de Atacama. De allí, logro llegar a la Jefatura de Planificación y Desarrollo Regional, gracias a la Sra. Ximena Matas, Intendenta, quien logra ver en mi las capacidades, competencias y condiciones de trabajo que se tradujeron en un apoyo a su gestión. Luego, asume en el gobierno regional, el sr. Rafael Prohens. Recuerdo casi anecdóticamente que en una reunión fui la única persona que presentó su renuncia a través de un dossier, dado el cargo de confianza que sostenía, me llamo la atención que se me señalará que continuara. Y como dice un libro que recientemente leyó mi hija de 7 años, “La Tortulenta” de Esteban Cabezas, en vez de: corrió, corrió y corrió; trabajé, trabajé y trabajé hasta el 10 de marzo del 2014, hasta el final del gobierno del presidente Sebastián Piñera. Los vaivenes de la vida, en pos de mi familia, me hicieron mudarme de mi ciudad natal, de Copiapó a Santiago. Ya lejos, con desazón, tristeza y melancolía comencé a percatarme que pocas personas de mi sector político, con excepción del Senador Prokurica, escribían en medios regionales, exponiendo iniciativas presentadas en el Congreso, analizando temas de la escena nacional y otros esporádicamente. No habían columnas que hablaran de lo que fue ser gobierno en esos cuatro años, sistemáticas ni desde la raigambre local. En unos días de vacaciones en Bahía inglesa, conversando de este tema con uno de los Alberto mencionados al inicio, la pregunta fue: ¿Y tú, entonces, por qué no escribes? ¡Porque no! y empecé a enviar opiniones a los diarios “Atacama” y “Chañarcillo”. Tímidamente, al principio, comenzaron a aparecer mis artículos, algunas veces en la sección de cartas al director, otras en la de comentarios. Al tiempo, comencé a leerlas como columnas de opinión en ambos periódicos y en el virtual “Atacama en línea” (a los cuales agradezco). Ahora, se acerca a pasos agigantados un nuevo Gobierno, probablemente, de nuestro presidente Piñera. Cómo me gustaría ver que las campañas políticas no sólo se reduzcan a los banderazos, puerta a puerta, yendo a la feria, sino que también en la conformación de equipos de trabajo, con competencias y habilidades, movidos por convicción, por orientación hacia al logro de objetivos, por vocación hacia lo público, por un sentido país, por mérito y no terminemos resolviendo los temas por el tan mal cuoteo político. En suma, este pequeño abstract de lo que he vivido está orientado a mostrarles lo que pienso y siento con la seguridad que la política es el arte de hacer posible lo necesario, lo imposible.