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Es tiempo de convencerse

Es tiempo de convencerse

Columna de Opinión de Patricio Urquieta García, Abogado

El tiempo le dio la razón a los que no creyeron en los slogans de la izquierda.  Con su arribo al Gobierno, Chile se estancó, y la región de Atacama tiene credenciales para afirmar que incluso retrocedió.  Peor aún, la izquierda abandonó a la Región de Atacama – la misma que le brindó todo el apoyo eleccionario –, rebajando el presupuesto regional, y prometiéndole mil millones de dólares que nunca llegaron.

Es posible que las cosas mejoren.  Ya vimos un clima diferente en Atacama durante el Gobierno del Presidente Piñera, uno que permitió crear más empleo, que mejoraran los sueldos, que más mujeres ingresaran al mundo del trabajo, y que más familias derrotaran la pobreza, pero que dejó desafíos pendientes que debían asumirse con la responsabilidad que exigía la entidad de la tarea.

Sin embargo, la democracia decidió otra cosa.  Llegaron los anuncios revolucionarios, se enrareció el clima político y surgieron los pronósticos.  Se ven los brotes verdes, los aires primaverales. Al final, nada se cumplió.  La respuesta fue “viejo no hay un solo peso”; la explicación, “tenemos mala pata”.

Nada sacamos llorando sobre la leche derramada. La lección es dejar atrás a la retroexcavadora que tan mal le ha hecho a Chile, y a casi toda América del sur.  Es tiempo de convencerse.  Dejemos atrás a la izquierda y miremos al futuro. Hablemos de cómo levantar a Chile, y el primer paso es la elección presidencial y parlamentaria. Vamos a votar y colaboremos con un grano de arena para que Chile retome el rumbo.

Queremos un país, un Gobierno y un Congreso que promueva el respeto por la gente y por su esfuerzo; que defienda la libertad de perseguir el destino que cada uno escoja, sin que su origen o sus medios económicos sean una condición para realizarlo; que trabaje por definir reglas claras para todos y por crear un clima de confianza para los niños, los jóvenes, las mujeres, los trabajadores, los adultos mayores, los discapacitados, los emprendedores.  Necesitamos un Chile más libre, justo y solidario, con políticas de largo plazo que brinden estabilidad, y una implementación gradual que permita evaluar sus impactos, y no la profundización de lo que perjudicó a Chile.